RETOS

viernes, 8 de mayo de 2015

Y Mariano nos pidió que recitáramos un poema nuestro...


imagen de internet


 ¿Dónde van las lágrimas cuando no mueren en los ojos?

Quizás se quedan goteando en ventanales ausentes
A instancias perfectas del sonido
 A quien nadie dio final.
Parten una y otra vez hacia el mismo viaje,
Llevando a cuestas un mismo equipaje
Y sin boleto de vuelta,
En el andén del olvido, olvidan regresar.
Seguramente padecen ceguera
Y en un nudo invidente se quedan sin respirar.

¿Dónde van las lágrimas cuando no mueren en los ojos?
Tal vez se crean invisibles y en su traslúcida ignorancia
No llegan a ser nunca palabra,
Tan sólo para que nadie las vuelva a recordar.
Vagan en una misma noche su agonía
Sabiendo lo que nunca llegarán a ser
Sin haberlo podido siquiera padecer.
Añorarán por siempre aquello que nunca han tocado
Imaginando la paz de unos labios
Con el sabor vedado de tanta soledad.

¿Dónde van las lágrimas cuando no mueren en los ojos?
Se quedan en el purgatorio del llanto,
Disfónicas de tanto gritar en vano,
Exiliadas por querer ser suicidas
En el pozo de su oscuridad.
Y allí se quedan esperando ser redimidas
En los ojos de alguna sirena enamorada
Como  perlas de cristal.

Autora: Mariana Rodríguez - ARIEL





Villa Poesía

Viajemos juntos a Villa Poesía.

Cogidos de la mano pasearemos por el barrio de la lírica,
respiraremos aire puro por el parque de la palabra
y descansaremos en un banco junto al árbol de la prosa.

Compraremos un paquete de versos
y fumaremos de la misma rima.

Luego, en el bar de los Sonetos,
beberemos Ariel Mar o Martínez Luque
O si prefieres un Merlot
copearemos con Carmen Rodríguez o Chuan Bielsa.

Iremos a bañarnos desnudos al mar de poemas
y después tumbarnos en la playa a disfrutar de rayos de odas.

Por la noche, después de tapear coplas que sacien el hambre,
miraremos el cielo a contar estrofas antes de acostarnos,
Y sentir suspiros de romance

 Autor: Marco Negredo Sebastián





Venida del Amor

A veces
brilla el amor,
y viene cuando ya no se le espera.
Y nos parece raro
cuando alguien piensa en nosotros
mientras se acuesta,
o al despertar, o cuando
el sol viene o se va.
O cuando llueve, y otros ojos
miran tras las ventanas nuestros
ojos en las gotas que acarician
la tierra, fertilizándola.
O en las tardes largas, soleadas,
que se hacen cortas resiguiendo
la luz del alma de la amada
o el amado.
A veces el amor viene
cuando pensamos que caminamos
solos por los caminos,
y ya abandonados en el viento,
derrotados, sólo buscamos
que él nos lleve
donde quiera llevarnos, cuando creemos
que solo tenemos al crepúsculo
como único amigo.
O cuando en la noche llueve
y hay rayos y tronada,
y nadie piensa si estaremos perdidos,
o cuando ya es invierno y encaramos
el viento más triste y más frío,
y ya vamos hacia las montañas solitarias.
Entonces, en la soledad, sentimos
que alguien nos llama con las manos
del alma desde lejos
y nos mira con luz enamorada
y nos dice lo que nadie nos dijo:
"amor, si tú quieres, déjame
que vaya contigo, como yo nadie
te ha querido, yo también te necesito".
Y entonces la mirada
queda deslumbrada por un sol imprevisto,
y ahí está el amor, esperando:
también para nosotros
había un ser para marchar unidos
hacia la casa de la eternidad, para que el alma
esté completa en el camino
hacia el Dios de la vida.
Sí, sí viene el amor, yo lo he sentido:
cuando para nosotros la Tierra está desierta,
cuando vemos las ilusiones como nubes
extinguiéndose
y el horizonte rojo de los sueños se pierde
en la soledad, viene
el amor,
como si de pronto alguien
nos dijese que existen los ángeles
y los labios que lo dicen
fuesen los de un ángel.
Viene y nos dice las palabras más amables
y hermosas que jamás nos han dicho:
"amor, amor, yo te quiero, cariño mío,
déjame amarte,
¿puedo ayudarte?, ¿puedo acompañarte
por el mismo camino?,
si quieres podemos ir juntos
hacia un mismo destino,
cuenta conmigo
para ir por la vida de la mano
cogidos, para apoyar nuestros hombros
cuando haya un vacío y sentir
que para nosotros ya vino
el amor".
A veces sentimos el cuerpo distinto,
y tiembla enteramente,
y es como si no existiese
gravedad alguna y todo
quisiera ascender al infinito,
el alma aspira a unirse y a extinguirse
en otra alma, se da y recoge
la llama de otra llama y completo
el fuego del amor, todo se ha cumplido.
La luz de la generosidad venció
sobre la oscuridad del egoísmo,
nos lo dieron todo y todo lo dimos,
respiraba entonces en el pecho
el espíritu de lo más bellamente misterioso,
y se sentía el beso de un poder desconocido,
y de repente el corazón quiso volar
porque su cuerpo era ya todo el cielo
y el mar,
como un pájaro que ha sido
soltado de su jaula y por primera vez
asciende en el azul inmenso
de la libertad.
Descripción: https://scontent.xx.fbcdn.net/hphotos-xaf1/t31.0-8/10989516_709264809182368_14536021732932630_o.jpg 

Autor: Juan José Bielsa Alquézar





No le preguntaré al viento

No le preguntaré al viento...
Si te ha tocado con su brisa
Ni le diré si estás bien
Si eres feliz
Si estás contento
Si sigues tu lucha
Si lloras en la noche al recordarme
Si aún existo en tu recuerdo…
No, no le preguntaré…
Pero sí le diré que te cuide
Y que te hable
Que suavemente toque tus mejillas
y roce tus labios
Y que cuando le sientas…

Te diga entonces que soy yo
La que te roza, la que te besa
La que te ama en la distancia
Que soy yo la brisa en el viento
Que llega a ti para amarte

 Autora: Carmen Rodríguez Planas


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