RETOS

lunes, 11 de mayo de 2015

NIÑOS...

Me miraba, lo hizo dos o tres veces… ¿Me pedía auxilio? ¿Quería que yo me pronunciara ante el hecho sucedido escasos segundos antes? No se… El callaba y giraba su carita hacia mí, hacia el lugar donde me encontraba… Todos le decían algo, le gritaban, o le reprochaban su conducta… el hecho de haber empujado al primo montado en la bici… dos añitos… y claro, cayó y se puso a llorar… 
¿Se asustó? ¿Qué pensaría? Yo miraba… Al principio no sabía lo que había ocurrido, pensaba que le encorria y al darle por la espalda el más pequeño había caído y se había puesto a llorar… Después escuchando a los mayores me enteré bien del caso… y observaba lo absurdo de todo… todos contra él… un niño tan solo… después cuando ya vieron la reacción de él… me chocó que no se pusiera a llorar… es fuerte… sí, lo es…  todos empezaron a decirle que no pasaba nada, pero que era pequeñito… El ya estaba dolido…

Me miró por última vez y se marchó adentrándose hacia el huerto… Le perdí de vista,y pensé que quizá se hubiera enfadado… Salí a su encuentro y sí, ya estaba bajando el ribazo… “Me voy”… me dijo. Le convencí que no pasaba nada, que si quería nos íbamos a las ruinas… Y sí, aceptó…

Nos fuimos a descubrir rincones ocultos… Esos se veían, los veríamos… y pensé en los suyos, que se quedaban con él… No podíamos verlos… Lo que bulle dentro de cada uno ahí se queda si no lo sacamos fuera…

flores del huerto, para su madre...


Imagino que se olvidaría del hecho… Cuando llegó el momento de volver a casa pienso que se fue ilusionado… 
Con unas flores para su madre y dos renacuajos en un bote para hacer el estudio del cambio a rana… si antes su padre no se los tiraba por…


con sus renacuajos...
Niños, benditos niños del mundo… Y pensar que nosotros también lo fuimos… 

No hay que dejar que muera el que llevamos dentro… Y de vez en cuando dejarlo aflorar a la superficie y hacer alguna de las trastadas también olvidadas… que seguro las hicimos… ¿Verdad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario