A ti, madre
querida, estés donde estés... con todo mi amor...
El
día se hizo noche y la noche total oscuridad
Tus ojos de verde
campo dejaron de brillar
Tu risa calló en
silencio, mudo mi mundo está
Tus manos... que
me acariciaban, donde ahora están?
Mis ojos derraman
sus ríos incontrolados de dolor
No, no, dice mi
mente, no te has ido, aún estás aquí...
Siempre estarás
con nosotros, siempre seguirás viviendo en mí
Por los siglos de
los siglos nunca habrá un fin...

No hay comentarios:
Publicar un comentario